La inspiración detrás de nuestro trabajo: el espíritu de las ménades.
Según la mitología griega, las primeras ménades fueron las ninfas que se encargaron de la crianza y protección de Dionisio (dios del vino en la antigua Grecia), y posteriormente fueron poseídas por él, quien les inspiró una locura mística y convirtiéndolas en sus fieles seguidoras.
Te ayudamos a cuidar cada detalle
Nuestra empresa, miles de años después, quiere continuar la tarea que desempeñaron las ménades hace mucho tiempo ofreciendo productos innovadores para proteger y dar un toque especial (y de locura si te atreves) a tus vinos, aceites, cervezas, sidras, destilados o perfumes. No solo ofrecemos protección a tu producto, sino que también lo hacemos diferente, ofreciendo personalización y automatización en los procesos para que tus productos sean únicos y que tú sabiduría y dedicación brillen con más fuerza.
Crear una experiencia que invite a celebrar el tiempo, la sabiduría y pasión que pusiste en cada botella.
Empleamos una amplia gama de soluciones técnicas y funcionales: desde la automatización de tareas repetitivas, como encapsulado, hasta el diseño y fabricación de componentes personalizados como los tapones de lacre.
¿Qué opinas?
¡Nos dejas proteger tu producto y ser tus ménades!